domingo, 6 de diciembre de 2015

El Capricho


Si queréis alejaros de las aglomeraciones  del centro, las compras, las prisas y los agobios nada mejor que pasaros por  un lugar delicioso para daros, y nunca mejor dicho, un Capricho.

Y es que Madrid cuenta con verdaderas joyas botánicas desconocidas, incluso para la gran mayoría de madrileños. ¡Porque hay vida más allá de los archiconocidos jardines de Sabatini, el Campo del Moro o el Retiro!

ACTUALIZACIÓN 2017
Itinerarios guiados de tres horas de duración para descubrir y conocer este maravilloso jardín histórico del siglo XVIII. El Jardín del Capricho es uno de los mejores exponentes de la jardinería romántica española.
Se realizará un recorrido circular visitando los principales caprichos construidos por orden de Doña María Josefa de la Soledad Alonso Pimentel, Duquesa de Osuna, y por su nieto Don Pedro de Alcántara.
Durante la visita, se descubrirán diferentes estilos de jardinería y los jardineros a los que se debe este jardín, se identificarán diferentes árboles y arbustos, indagando en sus curiosidades y leyendas, para, poco a poco, ir desvelando los acontecimientos históricos que en este Jardín acontecieron.
  • Viernes 2, 9, 16 y 23 de junio, en horario de 10 a 13 horas
  • Itinerario especial familias: viernes 30 de junio de 10:30 a 13:30 horas.
Edad recomendada: adultos, excepto viernes 30 de junio para familias con niños mayores de 6 años.
Precio de la actividad: GRATUITA


El Parque de El Capricho es un parque y zona verde situado en el barrio de la Alameda de Osuna, en el distrito de Barajas, al noreste de la ciudad de Madrid. Fue mandado construir por la duquesa de Osuna entre 1787 y 1839. Protectora de artistas e intelectuales, la duquesa creó un auténtico paraíso natural que frecuentaron las personalidades más ilustres de la época y en el que trabajaron los artistas, jardineros y escenográfos con más prestigio. Cuenta con una superficie de 14 hectáreas. 

En 1783 la duquesa compró un terreno en las afueras de Madrid para construir una finca de recreo. Un año después, el arquitecto de la corte expuso un proyecto inicial para el jardín. Empezó a construirse en 1787, terminándose finalmente 52 años más tarde, en 1839. La duquesa falleció sin ver completamente concluido el recinto, en 1834.

Se trata uno de los parques más bellos y, paradójicamente, de los más desconocidos. 



Después de la muerte de la duquesa comenzó su declive, que fue imparable hasta que en 1974 el Ayuntamiento de Madrid compró el parque y comenzó su recuperación, que finalizó en 1999. El parque alberga una importante riqueza botánica, escultórica y artística. Contiene templetes, ermitas, fuentes, plazoletas y el palacio de los duques.







El jardín ofrece tres estilos diferentes: el parterre o jardín francés, el paisaje inglés y el giardino italiano. Delante de la fachada oeste del palacio se extiende el parterre, con sus setos recortados como si de un bordado sobre la tierra se tratase. En la parte baja se sitúa el italiano, el espacio más antiguo de la finca, que mezcla los setos con árboles en los que tomar el sol en invierno o resguardarse a la sombra del sol veraniego. Cerca de éste, el laberinto, concebido para el juego amoroso y los escondites, está hecho con laurel y respeta los planos del que se plantó en vida de la duquesa. Por último, el resto del parque está concebido como un típico jardín paisajista inglés, evocando la naturaleza en su estado puro, que invita al paseo y a detenerse en los rincones más escondidos.


Constituye el único jardín del Romanticismo existente en Madrid. Muestras de ello son el laberinto de arbustos, los edificios, como el palacete, la pequeña ermita, o el hermoso salón de baile, además de los riachuelos que lo recorren y estanques, donde se pueden encontrar cisnes y patos. De sus rincones destacan la plaza de El Capricho, el Palacio, el estanque, la plaza de los Emperadores, o la fuente de los Delfines y de las Ranas.









La duquesa ordenó construir estanques, que conectaban el canal principal que recorre el parque con el salón de baile, que es donde se llevaban a cabo las fiestas que daba. Este edificio se levanta sobre un pequeño manantial (donde se puede observar la figura de un jabalí que permanece bajo un arco mirando hacia el riachuelo), del que se surtía de agua el resto del parque.
Además, hizo plantar miles de ejemplares por todo el lugar de su flor favorita, la lila.






Durante la República fue declarado Jardín Histórico, aunque sin muchas consecuencias. Durante la Guerra Civil, se construyeron en el Jardín varios refugios antiaéreos subterráneos. En los alrededores del palacio emergen restos de respiraderos de los refugios. En 1943, fue declarado Jardín Artístico.





Tras décadas de relativo abandono, en 1974 fue comprado por el Ayuntamiento de Madrid, y en 1985 fue declarado Bien de Interés Cultural. Un año más tarde comenzó una reforma que, en cierta medida, continúa actualmente. El recinto está siendo estudiado para acometer reformas y recuperación que permitan visitar y contemplar más zonas de este hermoso y curioso lugar.


Fuente del parque
El parque cuenta con numerosos servicios como zona de picnic o aparcamiento, aunque no está permitido entrar con comida o bebida, ni tampoco la entrada con mascotas. Su entrada es gratuita y cuenta con un aforo de 1000 personas.
Desde el año 2005 se vienen celebrando en la temporada primavera-verano-otoño, los fines de semana, conciertos, teatro, danza... en lo que se llama las «Tardes de Capricho».

Horarios de apertura y transporte público
Del 1 de octubre al 31 de marzo: sábados, domingos y festivos de 9 a 18:30 horas.
Nota: el acceso está permitido hasta las 18:00 horas. Cierre de puertas a las 18:30 horas.
Del 1 de abril al 30 de septiembre: sábados, domingos y festivos de 9 a 21 horas.
Nota: el acceso está permitido hasta las 20:30 horas. Cierre de puertas a las 21:00 horas.
Transporte público más próximo: Líneas de autobuses 101, 105 y 151 de la EMT Madrid. Metro: estación "El Capricho", línea 5

No lo dudes y ven a darte un capricho a Madrid estas vacaciones.