domingo, 26 de marzo de 2017

Parque Polvoranca

Para celebrar la llegada de la Primavera (aunque últimamente brille por su ausencia), os traemos un pedacito oculto de Madrid: el Parque Polvoranca.
Ya sabéis de nuestra predilección por el aire libre, y que, en ocasiones pasadas, os hemos descubierto ya parques y jardines poco conocidos de nuestra zona, para aquellos que prefieren otras opciones menos concurridas pero igual de bonitas que el Retiro.


El Parque de Polvoranca se encuentra en el término municipal de Leganés, en la zona sur de Madrid, zona limítrofe con Fuenlabrada y Alcorcón.
Con una extensión de unas 150 hectáreas, articuladas en torno al arroyo de la Recomba y las lagunas de Mari Pascuala y de los Sisones, en su interior cuenta, además, con diversos jardines temáticos, un arboretum, un jardín botánico, un Centro de Actividades sobre Educación Ambiental y distintas pistas deportivas. Se han acondicionado sendas señalizadas y de fácil acceso que permiten a los interesados recorrer diversos lugares especialmente atractivos y didácticos del Parque. En el Centro de Eduación Ambiental del parque, además, se pueden conseguir folletos explicativos que ayudan a orientarse, situarse en el lugar y conocerlo.  

Tanto el parque, como la antigua aldea de Polvoranca (de la que luego os hablaremos), surgieron en torno a la laguna de Mari Pascuala, situada al noroeste del actual recinto y de la que nace el arroyo de la Recomba que recorre toda la parte norte hasta formar la laguna de la Recomba. Desde ésta, ya fuera del parque, el curso fluvial es conocido como arroyo Culebro. 


La laguna de Mari Pascuala fue reconvertida en un lago artificial de gran extensión y perenne todo el año. Cuenta con una pequeña isleta en la que se han plantado numerosas especies florales, e incluso exóticas, siendo habitual que entre esta vegetación aparezcan numerosos patos. En sus orillas, una de las zonas más frecuentadas del parque, hay un embarcadero, varios puestos de pesca deportiva controlada, un bar, aseos, fuentes de agua potable, juegos infantiles, una explanada que sirve como helipuerto y un circuito de salud con dieciocho zonas para ejercicios. Los lugares de recreo se completan con las instalaciones de pista de patinaje, monopatín, petanca, fútbol, baloncesto, mesas de ping-pong y un circuito de bicicleta.



Tras salir de la laguna, el arroyo forma una segunda laguna natural, más pequeña, separada de la anterior por un dique. Esta zona se denominada Vegetación madrileña, con especies de la Comunidad y un observatorio de aves. Posteriormente, el arroyo se interna en el jardín botánico, que cuenta con más de 400 especies de todo el mundo y fue construido en colaboración con el Jardín Botánico de Madrid. Al norte del botánico, se encuentra un Arboreto de especies singulares, los denominados jardines de Aromas y al este una zona de dehesa. También hay un Jardín de Rocas, con muestras de las rocas más representativas de la Comunidad de Madrid. Otra propuesta reseñable que ha acogido el recinto es la repoblación de parte del terreno con pinos.

No debemos olvidar que el eje central de actividad del parque recae en el Centro de Educación Ambiental, construido en 1996 y situado en la zona central del parque, donde están centralizadas todas las actividades que se organizan a lo largo del año. Aquí se llevan a cabo talleres, exposiciones y charlas, así como visitas guiadas para escolares, asociaciones, familias y usuarios en general. Detrás del mismo, se encuentra un huerto urbano en el cual se plantean diferentes actividades propias del mantenimiento de un huerto, en función de la temporada. Dirigido a familias, grupos y asociaciones, los sábados, domingos y festivos.


Independientemente del arroyo, existe otra laguna en la parte sur, llamada de los Sisones debido a que hasta hace unos años en ella se podían observar sisones, una especie de avutarda. La laguna es estacional, pero una pequeña parte, convertida en estanque artificial, se mantiene permanentemente con agua.


Como os comentábamos, el parque se asienta sobre los terrenos de la antigua aldea de Polvoranca, surgida durante la Edad Media. De la aldea, cuya actividad económica se sustentaba en la agricultura y ganadería, sólo persisten las ruinas barrocas de la iglesia de San Pedro y algunos cimientos de casas contiguas. Quizá sea ésta, el elemento más distintivo del parque.
Sus habitantes fueron abandonando el lugar a lo largo del siglo XIX y en 1849 la aldea fue oficialmente absorbida por Leganés, pasando desde entonces en el imaginario popular de la época a ser considerado un lugar maldito.
El actual parque comenzó a ser construido en 1986, sobre lo que entonces era una zona de cultivo de cereales.





Localización y accesos
Se trata de un parque muy bien comunicado, tanto por carretera como por su estación de Renfe homónima a tan sólo 10 minutos caminando.
Parque de Polvoranca (Ctra. N-401 ó M-407, desvío en la M-406) 

Os invitamos, además, a que visitéis su web, repleta de fotos excepcionales y alguna información de interés: http://parquepolvoranca.blogspot.com.es/



Confiemos en que dentro de poco podamos disfrutar del sol, de largos paseos y picnics en este fantástico lugar.