domingo, 10 de junio de 2018

Blue Frog


Hoy os traemos un nuevo concepto de restaurante ''american fast food" recién aterrizado en la capital, más concretamente en Leganés.



Comida americana al estilo asiático. Ésta es la original propuesta que ofrece Blue Frog, una cadena de restaurantes de comida rápida originaria de Shanghái que, tras conquistar el mercado asiático, ha puesto el foco en el mercado europeo.

Para su desembarco en el Viejo Continente, Blue Frog ha escogido España, más concretamente el centro comercial ParqueSur en Leganés (Madrid). 

Blue Frog le ha dado otro giro de tuerca a la típica oferta de comida rápida americana, y para ello, han preparado más de 50 recetas con toques de inspiración internacional, especialmente asiática, donde podrás disfrutar de platos tan originales y deliciosos como el guacamole con fresas, frescas ensaladas con sashimi de atún o con pulled pork y kale, o las espectaculares Pork Ribs, unas costillas tan tiernas que se deshacen con tan solo mirarlas; burgers con queso gruyère, salsa de trufa y huevo frito, sobre pan artesano; finas y crujientes flatbreads o los tradicionales Mac N’ Cheese, servidos con bacon y queso fundido. Y para finalizar, Peanut Butter Cookies, Carrot Cake, Baked Apple pie…o los Milkshakes, así como una atractiva carta de bebidas.

Para su diseño conceptual, consideran que un restaurante no tiene por qué ser simplemente una sala con mesas y sillas, sino que puede tener zonas diferentes donde suceden cosas diferentes: una zona de bar, donde picar algo o tomar una copa en un ambiente atractivo; una sala reservada para celebrar algo especial; una agradable terraza; un dining area, el espacio donde comer o cenar con la familia y los niños o la zona de snacking, el lugar perfecto para disfrutar de un aperitivo y una bebida con los amigos.





En nuestra experiencia, se trata de comida cocinada en el momento, con ingredientes de calidad, buena preparación y equilibrados y sugerentes sabores.
En definitiva, con Blue frog nos hemos llevado una gran sorpresa, tanto por su servicio, el local y la comida que pudimos degustar, todo cuidado y con buen sabor, aunque algo caro, pero no en exceso. Ideal para ir con amigos o con la pareja y dejarse seducir por los placeres de la carne a la parrilla después de una larga jornada consumista.